Israel: ¿Acercamiento estratégico o capricho presidencial?
No son pocos quienes no ven en este acercamiento con el Estado de Israel conveniencia alguna para nuestro país.
Sin más contexto que lo sucedido décadas atrás con los atentados de la AMIA y la Embajada de Israel, Irán, justamente o no, ha pasado a ser el enemigo número uno de nuestro país. Supongamos que quizás no sea un Estado amigo, ¿pero nuestra posición respecto a Irán está dada por esos eventos o por la constante necesidad de nuestro presidente de congraciarse con Israel y EE.UU, y sus respectivos presidentes Netanhayu y Trump?
Uno lee en las redes, y nota que cada vez hay más usuarios de las mismas que expresan su desacuerdo con la política exterior llevada a cabo por el ejecutivo nacional. Es notorio que la gente no se alinea con la política exterior marcada por el Ejecutivo Nacional, incluso muchos de «los propios» no condicen en este tema con el presidente, y son más quienes dicen que actúa en base a decisiones personales sin los debidos consensos o expresiones a favor brindadas «al menos» en las cámaras de representantes.
Este postura, más la constante mención de animosidad contra Irán, que se blinda con la de «la reiterada amistad y apoyo explícito a Israel», es expresada como algo notoriamente personal, pero compromete a todo un país en un conflicto que nos es ajeno y que no trae a nuestro suelo ningún beneficio; sólo vernos involucrados en una posible guerra o devenir en un objetivo para musulmanes radicalizados como otrora sucediera.
Argentina «arde», más allá de las lecturas que el gobierno pretenda dar por ciertas y que los números del INDEC les sean «extrañamente» de buen augurio, la realidad en las calles es otra. Una vez más el «Tupperware» en la política vernácula hace de las suyas viendo lo que se quiere y no la realidad que no les favorece.
El país ve caer diariamente PyMEs, puestos de trabajo y poder adquisitivo. «Llenar la cacerola cuesta mucho más que el 3% declarado de inflación que manifiesta el gobierno, mucho más. El 70% de los argentinos luchan a brazo partido cada día para poder «parar la olla». Algo que no se solucionará con sólo incorporar al burro como parte de la «canasta básica argenta». Anécdota al pie: hoy día vemos con sorpresa y bronca como Europa come nuestra carne vacuna de selección a precios que llegan a ser un 30% más baratos, mientras nosotros comenzamos a desear que los burros para el carneo sean aquellos que nos llevan al abismo desde el gobierno central.
Ni Israel, y menos aún el «Führer» sionista de Netanhayu, acercan alguna solución a nuestra problemática local, lo contrario: una Espada de Damocles que pesará sobre la cabeza de los argentinos por la decisión personal de un personaje dispensable como lo es un presidente. Esa proclama de ser «el presidente más sionista» nos puede traer muchos dolores de cabeza y «cero» beneficio.
Milei debería darse cuenta que el Muro de los Lamentos está en Argentina.
José Luis Bonomi – 14.618.275

