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Los hospitales de la UBA denuncian aún no haber recibido fondos nacionales para 2026 y alertan sobre una posible parálisis

Los seis hospitales de la UBA, que atienden cerca de 700 mil personas por año, denunciaron esta mañana que podrían dejar de funcionar si no reciben el dinero que el Gobierno debería haber ejecutado entre enero y abril pasados

45 días para la parálisis total. Esa fue la alarma que transmitieron hoy en una conferencia de prensa los directores de la Red de Hospitales Universitarios de la Universidad de Buenos Aires (UBA). “Fuimos apagando el hospital. Si la plata de funcionamiento hospitalario no llega, no puede funcionar”, afirmó Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas “José de San Martín”.

Denuncian que en lo que va del año el Gobierno no envió fondos para el funcionamiento de los hospitales. Se trata de una partida de unos $80.000 millones, de los cuales un cuarto debió haberse ejecutado entre enero y abril. Al igual que sucedió en el 2024 en la previa a la marcha universitaria con un masivo abrazo al Clínicas, los hospitales de la UBA, que atienden cerca de 700 mil personas por año, vuelven a denunciar que podrían dejar de funcionar si no reciben los fondos nacionales. “De esos 80.000 millones no recibimos un peso. Ya estamos funcionando al 50%”, afirmó Melo.

“Fuimos apagando el hospital. Si la plata de funcionamiento hospitalario no llega, no puede funcionar”, sostiene Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas – Camila Godoy

El director del hospital señaló que ya empezaron a restringir servicios. “Ya achicamos el funcionamiento, ya empezamos a restringir los servicios de seguridad, limpieza, licitaciones para compras de medicamentos y honorarios para anestesistas. Todo eso es plata y esa plata no la tenemos”, detalló. “Tampoco podemos generer deudas que sean imposibles de solventar” agregó Melo. La situación de su centro médico es similar en otros institutos que dependen de las universidades, afirmó.

La mayoría de la partida de fondos nacionales para el funcionamiento de los hospitales va para la UBA, que tiene seis: además del Clínicas, el Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”, el Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”, el Instituto de Tisioneumonología “Prof. Dr. Raúl Vaccarezza, el Hospital Odontológico Universitario y el Hospital Escuela de Veterinaria.

“Ya empezamos a restringir los servicios de seguridad, limpieza, licitaciones para compras de medicamentos y honorarios para anestesistas», confirmó Melo – Camila Godoy

“Los gastos de funcionamiento de una institución son cuantiosos. Cuatro meses de no ingreso del presupuesto significa que al proveedor no le podes pagar. Tenés que recurrir a la buena voluntad, gestionar, conversar. Estás pasando de pago a 60, a 90, a 120 días, porque ya entramos en el quinto mes. ¿Hasta cuándo? Tiene un límite y es cuando no te entregan o te piden el cash previo a la entrega del insumo correspondiente”, dijo Norberto Lafos, director del Instituto de Investigaciones Médicas.

Y siguió: “Los insumos están dolarizados, siguen aumentando. Los costos de medicamentos de atención son prácticamente inaccesibles. Llega un momento que nuestra responsabilidad nos lleva a decir basta: hasta dónde podemos llegar o hasta cuándo. El término de 45 días es un término relativo, pero que es más o menos lo que uno calcula que podemos llegar a funcionar con la calidad que lo estamos haciendo al día de hoy”.

«Un aparato de radioterapia sale US$ 2 millones», afirmó Roffo – Camila Godoy

Como publicó LA NACION, en el Instituto Roffo también peligran tratamientos y salieron a buscar fondos para cubrir necesidades tan básicas como actualizar los equipos, afrontar refacciones edilicias urgentes que se fueron acumulando o mejorar las instalaciones con una gala a beneficio. “Nos fue muy bien. Es la primera que se hace después de 30 años. La organiza la fundación para recaudar fondos para ayudar al Instituto. Se ha recaudado plata y tenemos la promesa de ciertas empresas. Por ejemplo Siemens, antes de la gala, nos ayudó con el arreglo de todo un piso de internación. Es importante porque es mucha plata”, dijo a este medio Roxana Del Aguila, directora del Instituto de Oncología “Angel H. Roffo”, quien también participó de la conferencia de prensa de esta mañana.

“La mejora no es tan fácil porque un aparato de radioterapia sale US$ 2 millones, con lo cual no es tan sencillo, pero si no damos a conocer nuestras necesidades a veces la gente no imagina que son esas cifras tan altas”, agregó.

Entre otros pagos pendientes, según publicó LA NACION de acuerdo con los datos del área de Administración, el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), que es la obra social bonaerense, adeuda $1400 millones al Roffo. “Están en tratativas y eso depende de la parte administrativa del Instituto, que es la que está siguiendo los pagos de las obras sociales”, contestó Del Aguila. Y sumó: “En general todas las obras sociales han pagado. El 61% de nuestros pacientes es de Pami. Obviamente tampoco eso alcanza sin tener la partida presupuestaria para el funcionamiento”.

Fuente: La Nación / Lucila Marin

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