¿Y la viveza criolla? ¿Dónde está?
Argentina debe ser uno de los pocos países que toma créditos para financiar los negocios de los prestamistas.
Hace mucho tiempo, una incipiente Argentina, asociada con Brasil y Uruguay declaró la guerra al Paraguay, (motivos varios y diversos, con idas y venidas y conatos de invasión de unos a otros y de otros a unos).
Pero lo destacable era el problema subyacente: Gran Bretaña, principal comprador de materia prima y vendedor de productos de factoría de los países mencionados, veía con desagrado que Paraguay estuviera desarrollando los primeros sistemas fabriles en su territorio. La competencia en esos menesteres era considerada peligrosa a los intereses del eterno pirata.
Argentina, para cubrir los gastos de esa guerra, toma el primer empréstito por 9 millones de Libras Esterlinas, obviamente financiado por Gran Bretaña. Redondeando: tomamos dinero prestado para financiar una guerra que beneficiaba directamente a quien daba el préstamo.
La actualidad
En abril de 2026, durante una visita oficial del presidente Javier Milei a Israel, se anunció la apertura de una línea de crédito por 150 millones de dólares otorgada por Israel a la Argentina.

Los detalles clave según la información disponible son los siguientes:
Naturaleza del acuerdo
No se trata de «dinero físico» que el presidente trajo en su viaje, sino de una línea de financiamiento asegurada a través de la aseguradora estatal israelí ASHRA.
Objetivo
Los fondos están destinados a apoyar inversiones, proyectos productivos, tecnología y empresas israelíes que operan en territorio argentino.
Contexto
Este anuncio se dio en el marco de la firma de memorandos de entendimiento entre Milei y el primer ministro Benjamin Netanyahu, que incluyeron cooperación en seguridad, inteligencia artificial y la facilitación de vuelos directos.
En definitiva, nos prestan dinero, para apoyar desarrollos que favorecen principalmente a ellos.
Los pueblos que desconocen su historia, están condenados a repetirla.
Marcelo Agycon

