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El desastre ambiental de Corralitos desató un conflicto entre Irrigación y la UNCuyo

Desde el Departamento General de Irrigación salieron a cuestionar los análisis de agua realizados por profesionales de la UNCuyo. El estudio fue pagado por los vecinos y certificado por escribano público.

La aparición de estudios ambientales de la UNCuyo que confirman que hay agua contaminada en Corralitos ha generado un sismo institucional. Desde Aysam salen a desmentirlo y el Departamento General de Irrigación elevó un pedido oficial de información al director de la secretaría de Vinculación DETI-UNCuyo para que les remitan información del análisis microbiológico que realizaron sus profesionales.

La Dirección de Regulación y Control de Agua y Saneamiento (DIRCAS) depende del Departamento General de Irrigación y es la encargada de monitorear las redes de agua potable de los prestadores que operan en el área afectada. 

«En función de las inspecciones y controles realizados, los parámetros de calidad del servicio de agua potable se mantienen dentro de los rangos establecidos por la normativa vigente, por lo cual puede concluirse que, hasta el día de la fecha, el agua de estos operadores comunitarios mencionados puede utilizarse para consumo humano sin poner en riesgo la salud de los consumidores», aseguran desde Irrigación.

Sin embargo, una de las muestra analizadas por la UNCuyo detectó altos niveles de bacterias en el agua de una canilla de cocina de una vivienda de la zona. «Los valores bacteriológicos obtenidos en los parámetros examinados e la muestra analizada corresponden a agua no apta para consumo humano», se puede leer en el informe que lleva la firma de la responsable del laboratorio de Biotecnología, María Belén Rodríguez y el director del Instituto de Proceso Físicos, Químicos y Biotecnológicos, José Cantero.

Las muestras se tomaron de distintas fuentes y los resultados son dispares. En algunos se determinó que el agua era apta para consumo humano, pero en otras todo lo contrario. Desde la ONG Fiscalía Ciudadana afirman que el estudio lo pagaron los vecinos y que la toma de muestras fue certificada por escribana pública.

Justamente, eso es lo que Irrigación quiere saber: la forma en la que se tomaron las diferentes muestras.  «En el pedido de Irrigación se solicita conocer con urgencia: -Si dicho informe fue emitido por los laboratorios de su dependencia y su validez técnica, además del lugar preciso, georreferenciado, donde se tomaron las muestras, su trazabilidad y cadena de custodia. -Si se puede determinar si el agua analizada pertenece a la red de un operador de servicio de la zona o si proviene de una perforación privada. -Si existen en el mismo informe otros análisis disponibles en cuanto a calidad del agua potable en la zona de Los Corralitos, Puente de Hierro, Guaymallén».

Algunas de las respuestas están plasmadas en el propio informe de los profesionales de la UNCuyo. Por ejemplo la metodología utilizada, los equipos y el laboratorio responsable. «Todas las muestras fueron extraídas en recipientes estériles con la metodología establecida para la toma de muestra», consta en el estudio que determina puntualmente de donde fueron tomadas.

En Aysam hay preocupación con el tema porque existe una causa penal y los fiscales Gabriel Blanco y Sebastián Capizzi le sugirieron al fiscal Gustavo Pirrello que avance con la imputación de Humberto Mingorance y otros funcionarios de Aysam

Fuente: El Medio / Mariano Bustos

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