Arde el IPV: el ahogo financiero que denuncian las familias del programa «Construyo Mi Casa»
Alrededor de 120 adjudicatarios del crédito para vivienda propia lanzado por el Instituto Provincial de la Vivienda se ven asfixiados por aumentos desorbitantes en las deudas crediticias generadas por el programa habitacional. Reclaman una falta de respuesta por parte del IPV y una necesidad de refinanciación.
Cientos de mendocinos que soñaron con acceder a una vivienda propia, a través del programa “Construyo Mi Casa”, se encuentran con una realidad que nunca imaginaron al momento de comenzar con el pago de sus créditos del IPV. Y es que las actualizaciones mediante el Coeficiente de Variación Salarial (CVS) en los créditos UVA han llegado a quintuplicar la deuda obtenida en algunos de los casos y, prestamos iniciales de USD14 mil, representan hoy un monto adeudado de USD 60 mil, para gran parte de los afectados.
Es por ello que los adjudicatarios del programa elevaron el una presentación al IPV para solicitar «la necesidad de analizar mecanismos de adecuación que permitan preservar la sustentabilidad del sistema sin afectar de manera desproporcionada la capacidad de pago de las familias». La misma fue presentada el 1 de julio de este año y, según informaron, aún no han obtenido respuestas.
Este 2 de septiembre, volvieron a dirigirse al IPV. Está vez, con el objetivo de conocer el estado de tramitación y «requerir el correspondiente pronto despacho» del expediente elevado hace ya más de dos meses.
En la presentación inicial, las familias que manifestaron su preocupación por el ahogamiento financiero que viven actualmente y solicitaron informes técnicos, informes económicos y dictámenes jurídicos que den cuenta de la situación actual y así poder buscar una solución que garantice el pago de los créditos a través de soluciones «realistas».
La última presentación alega que se trata de una solicitud «de carácter colectivo» debido al «número significativo de adjudicatarios del Programa Construyo Mi Casa”. Los mismos entienden que la injusticia de la realidad que afrontan se debe a que «aún habiendo cumplido en tiempo y forma con todas nuestras obligaciones, el saldo adeudado es superior al que teníamos tiempo atrás. En otras palabras: pagamos nuestras cuotas, pero nuestra deuda sigue creciendo».
Experiencias que dan cuenta de la realidad
Uno de los perjudicados de los préstamos bancarios que integran el programa «Construyo Mi casa» manifestó su situación actual y el estado de su deuda: » a mi en el 2022 me prestaron 8 millones. En 2023 empecé a devolver el crédito y ahora debo 250 millones».
Además, explico que los créditos de composición UVA «no son claros» y que no conviene ningún préstamo de esta característica «ni el de el IPV, ni en Bancos Privados».
Con respecto al funcionamiento del sistema, explicó que al tratarse de fondos que están ajustados a un sistema indexado, se trata de cuotas que mantienen un crecimiento exponencial que resulta imposible de afrontar llegado un momento y las cuáles no pueden ser adelantadas, para prevenir dicha acumulación: «Cómo es un sistema indexado mi cuota paso en el 2023 de $180.000 a pagar un millón de pesos en la actualidad. Lo peor es que pago un millón, y mi deuda crece aproximadamente 6 millones ese mes. O sea es una curva exponencial. Si querés adelantar te cobra intereses. Podés pagar boletas que vencen en el 2045 y te cobran intereses que devengarían en 20 años.
Por todo ello, argumentó que la única opción con la que hoy cuentan es la de extender sus el plazo de pago: «están pasando todos a créditos de 40 años de devolución, gente que no llega viva a pagar la casa».
«Es un problema gigante para el gobierno que le toque, y prácticamente una irresponsabilidad de la administración pública del momento», sentenció.
El mensaje de los adjudicatarios del programa al Gobierno
Las 120 familias que fueron adjudicatarias del programa «Construyo Mi Casa» manifestaron que tienen como objetivo «obtener una respuesta institucional clara, fundada y técnicamente sustentada, que permita conocer la posición del IPV respecto de las cuestiones planteadas y, eventualmente, avanzar en instancias de diálogo que permitan encontrar soluciones equilibradas».
Además, argumentaron que entienden que las soluciones deben garantizar del fondo habitacional, «pero también consideramos indispensable que el esfuerzo exigido a las familias conserve criterios de razonabilidad, proporcionalidad y adecuación a la realidad económica de la provincia».
Por último, explicaron que «cuando los incrementos derivados de la aplicación del CVS superan la capacidad de pago del adjudicatario y éste debe recurrir a mecanismos de refinanciación, se genera una situación cuyos efectos económicos y financieros complejizan aún más nuestra realidad».
Según se pudo conocer, los adjudicatarios han intentado contactar con legisladores provinciales para que estos presenten soluciones que ayuden a las familias. Pero, que ante la falta de respuesta, están analizando presentar un amparo judicial.
A pesar de los reclamos, continúan las licitaciones
El Instituto Provincial de la Vivienda continúa realizando llamados a licitación para integrar el programa de acceso a una vivienda propia.
A pesar de los reclamos de las familias que ya integran dicho proyecto, el IPV anunció que este 29 de octubre se realizará una nueva apertura de sobres para ahorristas en la sede del Instituto.
En una publicación de «Instagram» que anunciaba dicho llamado, los actuales integrantes de las adjudicaciones inundaron las casillas de mensajes «advirtiendo» a quiénes intenten acceder a la licitación con mensajes que catalogan a los créditos UVA como «créditos usureros». Incluso llegaron a insinuar que el IPV miente, con dichos programas e instaron a que «digan la verdad de lo que les va a pasar a todos los ahorristas cuando lleguen las cuotas del crédito».
Fuente: El Medio / Manuel Rodrigo

