MendozaSociedad

Tras la tragedia en San Carlos: la Municipalidad ordenó la tala de 200 árboles en Ruta 40

Luego del fallecimiento de Fabio Pompei y Fabiana Piedi, el departamento ordenó quitar más de 200 ejemplares considerados peligrosos en las inmediaciones de la Ruta Nacional.

La Municipalidad de San Carlos llevó a cabo una tarea de poda sobre las inmediaciones de la Ruta 40 que atraviesa al departamento. El trabajo fue realizado junto a Vialidad Nacional y organismos de Recursos Naturales, quienes realizaron un relevamiento para determinar más de 200 árboles que presentaban un peligro para el tránsito en la zona.

Desde el Municipio aclararon que las tareas no responden a una tala indiscriminada del arbolado, sino a una intervención sobre ejemplares que representan un potencial riesgo para quienes circulan por la ruta y para los vecinos de la zona.

La acción se da a menos de un mes del trágico accidente protagonizado por la familia Pompei y Piedi, quiénes fueron aplastados por un árbol en la calzada en el Paso de las Carretas.

El caso aceleró la gestión del Gobierno Provincial para reglamentar la nueva Ley 9.702, con la que la provincia estableció un esquema donde las comunas asumen la custodia directa de los árboles en sus espacios públicos.

A partir de esta norma, los Municipios deberán hacerse cargo de aquellos ejemplares que sean considerados peligrosos.

La Ley establece además que: por cada árbol retirado, será obligatorio plantar al menos tres nuevos, cifra que aumentará si el ejemplar eliminado posee valor ambiental o histórico preponderante. Por lo que San Carlos debería cerciorarse de plantar al menos 600 nuevos ejemplares.

Según explicaron, la etapa de reforestación ya fue planificada y se realizará una vez finalizados los trabajos de poda. En la zona implementaran especies adecuadas para el sector y que no representen un riesgo para la circulación vehicular.

¿Qué ocurre con la madera?

Desde la Municipalidad de San Carlos explicaron que la madera obtenida durante la intervención podrá ser utilizada por los propios aserraderos y operadores forestales, sin representar un costo para las arcas municipales.

Además, desde la comuna remarcaron que no existe una retribución económica para ninguna de las partes involucradas en este procedimiento.

En tanto, la madera seca que no es utilizada por los operadores queda acondicionada de manera segura para que pueda ser retirada por vecinos que la necesiten para calefaccionarse.

Fuente: El Medio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *